El ingreso de Argentina a los Brics, anunciado hoy por los cinco miembros del bloque, también se interpreta como un respaldo al llamado por una solución diplomática en la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas.
Guillermo Carmona, Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur en la Cancillería Argentina, afirmó que esta inclusión refuerza el pedido de un acuerdo negociado con el Reino Unido en relación a las Malvinas.
Según Carmona, los cinco países miembros de los Brics han mantenido históricamente su respaldo a una solución dialogada y han instado al Reino Unido a respetar las normas del derecho internacional, siendo que tres de estos países reconocen explícitamente la soberanía argentina sobre las Malvinas. La declaración fue hecha por Carmona en la red social X (antiguo Twitter).
El Presidente Alberto Fernández resaltó en su mensaje dirigido a los líderes de los cinco países que componen los Brics -Brasil, Sudáfrica, China, Rusia e India- la importancia del apoyo brindado a la posición argentina en relación a las Islas Malvinas. Fernández destacó que este respaldo diplomático es significativo en la búsqueda de una resolución pacífica y negociada en el conflicto de soberanía.
Carmona también hizo hincapié en que la misma situación ocurre con los países que se suman al bloque junto a Argentina.
La incorporación de Argentina al bloque, que comenzará el 1 de enero de 2024, se da en conjunto con la admisión de Egipto, Etiopía, Arabia Saudita, Irán y Emiratos Árabes Unidos.
En el pasado mes de julio, el embajador chino saliente en Argentina, Zou Xiaoli, mencionó el apoyo de China en foros internacionales a la «reanudación del ejercicio de la soberanía sobre las Malvinas». En instancias como la Asamblea de las Naciones Unidas, Brasil también ha expresado su respaldo al reclamo de soberanía argentino.
Durante una visita oficial en enero, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Alberto Fernández suscribieron un acuerdo que reafirmó el respaldo de Brasil a la postura argentina sobre las Islas y ratificó la necesidad de mantener el Atlántico Sur como una región de paz.

