El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, ha sido suspendido provisionalmente por la FIFA luego del beso no consentido a la futbolista Jenni Hermoso durante la ceremonia de premiación del Mundial Femenino 2023.
La FIFA ha tomado medidas enérgicas, inhabilitando a Rubiales por 90 días para «cualquier competición mundial». La suspensión se mantendrá vigente durante el procedimiento disciplinario en curso.
En una declaración oficial, Jorge Iván Palacio, presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, anunció la medida disciplinaria: «El presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, Jorge Iván Palacio, en uso de las facultades otorgadas por el artículo 51 del Código Disciplinario, acordó la suspensión provisional de Luis Rubiales de toda actividad relacionada con el fútbol a nivel nacional e internacional».
Esta decisión surge después de la controversia generada por el beso de Rubiales a Jenni Hermoso, que fue calificado por el propio Rubiales como «consentido», a pesar de las afirmaciones de la jugadora de sentirse «víctima de una agresión». La FIFA no solo suspendió a Rubiales, sino que también emitió una advertencia de no contactar a Jenni Hermoso.
El conflicto ha generado divisiones tanto en la RFEF como en la sociedad española en general. Rubiales rechazó su renuncia y afirmó que el beso fue «espontáneo, mutuo, eufórico y consentido», una afirmación desmentida por Hermoso. Además, diversas asociaciones feministas han pedido la renuncia de Rubiales, exigiendo la aplicación de leyes contra la violencia de género y el acoso sexual.
La medida disciplinaria de la FIFA y las reacciones a este incidente han puesto de manifiesto la creciente importancia de abordar las cuestiones de género y la igualdad en el mundo del deporte, así como la necesidad de promover un ambiente respetuoso y seguro para todas las personas involucradas.

