En medio del conflicto en la Franja de Gaza, la situación humanitaria se agrava, y las organizaciones internacionales han expresado su preocupación por el impacto en la población civil. La ONU ha informado que 187,500 palestinos se vieron obligados a abandonar sus hogares debido a los bombardeos israelíes tras el ataque de Hamas. Además, la ONU ha calificado el asedio impuesto por Israel como una violación de las leyes humanitarias.
El organismo de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa) reportó daños significativos en su sede en Ciudad de Gaza debido a un ataque cercano, aunque afortunadamente no hubo víctimas entre su personal. Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los suministros médicos en siete hospitales de Gaza se agotaron debido a los ataques israelíes y solicitó la apertura de un corredor humanitario para entregar elementos esenciales a la población.
En medio de la crisis, al menos una organización humanitaria internacional suspendió sus actividades en Gaza, y la Cruz Roja advirtió sobre un «desastre» inminente, llamando a preservar la integridad de los civiles. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, destacó que la imposición de asedios que privan a los civiles de bienes esenciales es una violación del derecho internacional humanitario.
El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, anunció un «asedio total» a la Franja de Gaza, lo que ha aumentado las preocupaciones por la situación humanitaria en el empobrecido y sobrepoblado territorio palestino, sometido a un bloqueo israelí desde 2007.
El conflicto ha dejado un saldo de cientos de muertos y obligado a miles de personas a desplazarse dentro de Gaza. La ONU ha instado a las partes involucradas a respetar las leyes humanitarias internacionales y tomar medidas para proteger a los civiles, advirtiendo que la situación podría convertirse en un desastre humanitario si no se encuentra una solución inmediata al conflicto.

