El Gobierno de Brasil estableció hoy un requisito previo para iniciar un diálogo institucional con el presidente electo argentino, Javier Milei. El ministro de Comunicación Social, Paulo Pimenta, declaró que Milei debe ofrecer disculpas al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por los comentarios ofensivos realizados durante la campaña electoral.
Pimenta afirmó en una rueda de prensa en el Palacio del Planalto: «Yo no llamaría (a Milei), solamente después de que él pida disculpas. Ofendió de forma gratuita al presidente Lula. Él tiene que hacer un gesto, como presidente electo, de llamar para disculparse. Después de eso, sí, pensaría en la posibilidad de conversar».
La solicitud de disculpas se originó después de que Milei mantuviera una conversación con el expresidente brasileño ultraderechista Jair Bolsonaro, a quien había invitado a su asunción el próximo 10 de diciembre. Durante la campaña, Milei había calificado a Lula como «comunista furioso» y «ladrón».
El diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, funge como enlace entre Milei y los líderes de la derecha brasileña que perdieron las elecciones ante Lula en octubre del año pasado.
En respuesta a la victoria de Milei en las elecciones argentinas, Lula emitió un comunicado por redes sociales reconociendo el triunfo, aunque sin mencionar al presidente electo directamente. El líder del Partido de los Trabajadores deseó «buena suerte y éxito» al nuevo Gobierno electo y expresó su disposición para colaborar con los argentinos.
El presidente brasileño también felicitó a las instituciones argentinas por conducir el proceso electoral y destacó la importancia de la relación comercial entre ambos países. Argentina es el tercer socio comercial de Brasil, después de China y Estados Unidos, siendo considerado clave para la industria brasileña al ser el principal comprador de productos manufacturados del país vecino.

