Durante una cumbre virtual extraordinaria, los líderes del grupo Brics, compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, han realizado un llamado urgente para «garantizar una tregua humanitaria» y la organización de una «conferencia internacional por la paz» con el objetivo de abordar el conflicto entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas. Este encuentro se produjo en un contexto de escalada de violencia en la región de Medio Oriente.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenó firmemente los ataques de Hamas del 7 de octubre y destacó la afectación a tres ciudadanos brasileños, subrayando la necesidad de una liberación inmediata de todos los rehenes. Sin embargo, Lula da Silva enfatizó que tales actos no justifican el uso de fuerza desproporcionada contra civiles, y expresó preocupación por una posible catástrofe humanitaria, haciendo énfasis en la vulnerabilidad de mujeres, niños y ancianos.
Por otro lado, el presidente chino, Xi Jinping, pidió un cese al fuego inmediato y la liberación de civiles detenidos, mientras que el presidente ruso, Vladimir Putin, mostró su preocupación por la situación humanitaria en la Franja de Gaza, resaltando la importancia de pausas humanitarias para la evacuación y liberación de rehenes.
En una postura más crítica, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, acusó a Israel de cometer crímenes de guerra y genocidio en Gaza, solicitando un alto al fuego total y la intervención de una fuerza rápida de la ONU para proteger a los civiles.
Este conjunto de declaraciones refleja la preocupación internacional por la escalada de violencia en Medio Oriente y la búsqueda de soluciones pacíficas para resolver el conflicto prolongado entre Israel y Palestina.

