El Gobierno de Tierra del Fuego expresó su descontento por la visita del presidente Javier Milei a la Antártida Argentina, alegando falta de «coordinación» y ausencia de la «representación de autoridades provinciales». El secretario de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Andrés Dachary, señaló que lo más preocupante no fue el «desaire para los fueguinos y fueguinas», sino el intento de negar la jurisdicción fueguina sobre el Departamento Antártida Argentina.
Dachary destacó la complejidad de la gobernanza antártica argentina y criticó la constante relativización del rol provincial por parte de los gobiernos nacionales. Insistió en que Tierra del Fuego ya no es un simple territorio, sino una provincia con competencias y límites geográficos, y urgió al gobierno nacional a comprender este cambio.
El secretario fueguino llamó a los actores institucionales de la provincia a trabajar conjuntamente para preservar la imagen y posición jurídica nacional, instando a lograr una gestión antártica armoniosa entre el gobierno nacional y provincial.
Por otro lado, el Gobierno de Gustavo Melella cuestionó la suscripción de acuerdos internacionales en materia ambiental relacionados con la Antártida, sin la participación de la provincia. La secretaria de Ambiente, Eugenia Álvarez, expresó su malestar al no haber sido informada ni haber participado en las decisiones ambientales que afectan el territorio fueguino.
La provincia instó a que se respete el protocolo mínimo de consulta en temas ambientales y llamó la atención sobre la necesidad de una mayor colaboración entre el gobierno nacional y provincial para preservar los intereses nacionales.

