La senadora Cristina López de Tierra del Fuego ha reiterado su firme oposición al proyecto británico de construir un nuevo puerto en las Islas Malvinas, presentando un proyecto de repudio en el Senado Nacional. Según López, este proyecto compromete los intereses estratégicos de Argentina y viola tanto la soberanía nacional como la de Tierra del Fuego.
López ha advertido sobre las implicaciones de este puerto, destacando su ubicación estratégica que permitiría al Reino Unido proyectar sus intereses no solo en el Atlántico Sur, sino también hacia la Antártida. Además, ha expresado su preocupación por la posibilidad de que el puerto facilite la explotación ilegal de recursos naturales argentinos, como hidrocarburos y pesca en alta mar, lo cual tendría un impacto negativo en la economía y el medio ambiente de la región.
La senadora también ha señalado que este proyecto afectaría a los sectores del turismo antártico y de la ciencia que utilizan el puerto de Ushuaia, generando un grave perjuicio para los residentes de Tierra del Fuego.
Esta iniciativa británica ha sido calificada por López como una provocación hacia Argentina, en línea con otras acciones recientes como la visita del canciller británico a las Islas Malvinas y la ampliación unilateral del espacio marítimo circundante anunciada por el Comisionado de las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
El proyecto de construcción del puerto, liderado por la empresa constructora Harland & Wolff, busca reemplazar la infraestructura portuaria existente y tendría un impacto significativo en varias áreas económicas y estratégicas de la región.
Aunque el contrato original fue firmado por el Gobierno no reconocido de las Islas Malvinas y BAM Nuttall Ltd. en 2020, su ejecución fue suspendida debido a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, a principios de este año, el Reino Unido anunció su intención de reanudar el proyecto, con una fecha prevista de finalización en 2027.
En cuanto a los ejercicios militares británicos en las Malvinas, la senadora López ha condenado estas actividades y ha instado una vez más al respeto de las resoluciones de las Naciones Unidas que instan a Argentina y al Reino Unido a buscar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.

