En 2024, YPF alcanzó un valor de mercado superior a USD 20.000 millones, un aumento del 170% en un año, impulsado por una gestión más autónoma, el desarrollo de Vaca Muerta y un plan estratégico denominado “4×4”. Este plan busca cuadruplicar el valor de la empresa en cuatro años, incrementar la producción de petróleo a 1 millón de barriles diarios y exportar USD 30.000 millones anuales.
El Gobierno de Javier Milei descarta una privatización inmediata, aunque la considera una posibilidad futura. Mientras tanto, YPF avanza en proyectos clave como una planta de gas natural licuado (GNL), en alianza con Shell, y la venta de activos no estratégicos como Metrogas.
A pesar del éxito, la compañía enfrenta desafíos, como el juicio en Estados Unidos por la expropiación de 2012, que podría costarle al Estado argentino más de USD 17.000 millones. También lidia con tensiones locales, como su relación con las provincias productoras y los sindicatos.
En el plano financiero, YPF recaudó USD 1.100 millones con una tasa histórica del 8,5% y anunció acuerdos para exportar gas shale a India. Con una gestión renovada y foco en la rentabilidad, la petrolera se consolida como un actor clave en el sector energético, con Vaca Muerta como epicentro de su estrategia.

