Los cinco candidatos presidenciales se enfrentaron en el primer debate obligatorio y público, que tuvo lugar en Santiago del Estero y fue seguido con gran atención a nivel nacional, alcanzando un rating de 44 puntos en la suma de todos los canales de aire. El debate se caracterizó por tensiones en torno a temas económicos, críticas a las propuestas de Javier Milei y divergencias en cuestiones de derechos humanos.
En el comienzo del debate, los candidatos Patricia Bullrich, Myriam Bregman, Juan Schiaretti y Javier Milei centraron sus críticas en la gestión económica del oficialismo, mientras que Sergio Massa destacó su intención de liderar una nueva gestión centrada en la «unidad nacional».
Massa se disculpó por los errores del gobierno actual y presentó propuestas que incluyen la creación de una «moneda digital argentina», una ley de blanqueo y cambios en el sistema penal. Además, destacó que Argentina heredó un «acuerdo criminal con el FMI» y enfatizó su vocación dialoguista.
Milei mantuvo su postura de campaña y prometió mejorar los niveles de vida de los argentinos en un período de tiempo específico si llega a la presidencia. Bregman representó la izquierda y confrontó con sus oponentes, especialmente con Milei y Bullrich, a quienes cuestionó en temas económicos y derechos humanos.
Bullrich, por su parte, prometió un cambio frente a una «Argentina arrasada» y se enfocó en la lucha contra la inflación. También se comparó con Nelson Mandela y José Mujica en su participación en la JP ligada a Montoneros, defendió a las fuerzas de seguridad y acusó a los piqueteros y sindicatos de romper la convivencia democrática.
Schiaretti destacó su gestión en Córdoba y su capacidad para resolver la inflación. Abogó por el federalismo y criticó los impuestos al interior del país.
El debate, que se llevó a cabo a tres semanas de las elecciones, generó tensiones y expectativas en el escenario político argentino. El próximo debate se celebrará en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires el 8 de octubre, con la moderación de periodistas reconocidos.

