En la noche del día de ayer, cuatro individuos armados irrumpieron en el Hospital Provincial de Rosario, resultando en el asesinato de un subinspector de la Policía santafesina, identificado como Leoncio Bermúdez, de 42 años, quien recibió un disparo en la cabeza. Además, una enfermera de 50 años resultó herida en las extremidades inferiores.
Las autoridades investigan si el objetivo de la banda era asesinar o rescatar a un preso que había sido trasladado desde la cárcel para recibir atención médica. El ataque ocurrió alrededor de las 21:30 en el sector de la guardia del hospital, donde los atacantes, tras serles negado el acceso al baño, ingresaron a la fuerza exhibiendo armas.
Trabajadores y médicos del Hospital Provincial tomaron la decisión, en asamblea, de no atender al público, cerrando la guardia y los consultorios en reclamo de «garantías» para desempeñar sus funciones.
Los agresores, luego del ataque, huyeron en un automóvil Fiat Uno. A pesar de un extenso operativo para localizarlos, las autoridades no han logrado resultados positivos hasta el momento.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Claudio Brilloni, informó que los hombres buscaban a un interno de la cárcel de Piñero que estaba bajo custodia del Servicio Penitenciario Provincial. Aunque el motivo exacto del ataque aún se desconoce, el interno fue dado de alta y trasladado nuevamente a la cárcel de Piñero.
El caso está siendo investigado por la fiscal de homicidios dolosos de Rosario, Gisela Paolicelli. El asesinato del subinspector Bermúdez marca el número 228 de crímenes registrados en lo que va del año en el Departamento Rosario.

