En el marco de la transición hacia el gobierno de Javier Milei, los recursos de gas y petróleo de Vaca Muerta se presentan como un activo clave. El nuevo escenario, que se abre a partir del 10 de diciembre, plantea desafíos significativos y oportunidades de crecimiento. Expertos del sector analizan la posible evolución de la industria en este contexto.
Guillermo Ferraro, a cargo de la política energética, y Eduardo Rodríguez Chirillo, futuro titular de la Secretaría de Energía, junto a Horacio Marín, próximo CEO de YPF, emergen como actores fundamentales en la orientación del desarrollo de Vaca Muerta.
Los especialistas consultados destacan la importancia de generar confianza para atraer inversiones, especialmente en el sector de transporte de gas y electricidad. Se señala la necesidad de garantías estatales, a través de contratos de PPP o PPA, como puentes financieros para el sector privado hasta que la economía se normalice.
A pesar de los desafíos, las proyecciones indican inversiones significativas para los próximos años, con un crecimiento más robusto esperado para 2025. La industria, enfrentando incertidumbres, se prepara para afrontar la transición con inversiones anuales estimadas entre 13,000 y 15,000 millones de dólares hasta 2030.
El debate sobre la capacidad de los privados para asumir la inversión en infraestructura destaca la necesidad de tarifas competitivas y un entorno macroeconómico estable. Los expertos subrayan la importancia de atraer inversiones internacionales y liberar precios, señalando que el acceso al mercado internacional puede impulsar considerablemente la industria.

