En un día marcado por la celebración, Lionel Messi disfrutó de su «día perfecto» a un año del Mundial de Qatar. Desde un emotivo saludo matutino en Rosario hasta la inauguración de un mural en Buenos Aires que inmortaliza su gol ante México, cada momento resonó con significado.
La confirmación de un amistoso entre Inter Miami y Newell’s Old Boys añadió emoción, siendo Messi elogiado por su acogida a su club de origen.
En un gesto generoso, Messi regaló su camiseta de la final de Qatar al tenista Rafael Nadal, añadiendo una nueva pieza al museo del español. La jornada culminó con una cena-show en Ezeiza, donde leyendas del fútbol argentino se unieron para celebrar.
Aunque ausente físicamente, Messi dejó su huella, recordando a todos su impacto en el fútbol mundial.

